
CONSUMIDOR COMPULSIVOLos compradores compulsivos, son aquellas persona que se dejan llevar por el impulso irrefrenable de la compra y en ciertos casos, llegan a estar fuera de control y sus consecuencias pueden tener resultados perjudiciales para ellas y para quienes las rodean.

Así, como comprobamos la existencia de este tipo de consumidor “enfermo”, en el mundo físico, ha surgido este mismo padecimiento también entre los usuarios navegantes de Internet. El cibernavegante es un individuo que va de un sitio a otro buscando novedades, ofertas y productos útiles o no. Esto no sólo se asemejaría a salir a “caminar por un shopping, sino que además se olvida de que ese mundo virtual tiene un correlato en el mundo físico y las compras que parecieran que nunca se van a debitar, se deben pagar con el próximo sueldo.
Compra consciente.- La compra consciente va todavía más allá de una compra racional, porque el consumidor acepta su responsabilidad por el acto de la compra, que se convierte en un acto bilateral. Ahora, en ese intercambio, no sólo se trata de estar de acuerdo en el precio del producto y entregar el dinero, sino que el poder del consumidor va mucho más lejos, porque pretende incidir también el destino de su dinero.

Actualmente el acto de la compra está desequilibrado, y esto es así porque el consumidor individual no tiene ningún poder frente a las grandes multinacionales, que tienen como objetivos la acaparación y la acumulación. Invierten enormes cantidades de dinero en instrumentos con el fin de manipular al consumidor para que compre mayor cantidad de sus productos. Están dispuestos a cualquier utilizar cualquier medio para conseguirlo. El consumidor, que en ocasiones se da cuenta de que esto es así, parece que no tiene más remedio que aceptarlo, olvidando que con sus decisiones de compra participa activamente en mantener la situación.
El protector
No está seguro de en qué va a terminar la situación y se prepara para lo peor. Disminuye el gasto y ahorra para los tiempos inciertos.

El solidario
Se esfuerza por mantener una actitud responsable pero pragmática. Prefiere las soluciones prácticas y realiza recortes menores en la economía doméstica. Piensa en los demás exactamente igual que piensa en sí mismo.
El experto
Es alguien muy selectivo que antes de comprar pide mucha información, pero más ahora que antes de la crisis. No se arriesga lo más mínimo, piensa a largo plazo y cumple lo que planea. Sus gastos están absolutamente contabilizados; es difícil de satisfacer y muy racional. 
El soberano
Está decidido a seguir viviendo en un alto nivel, si bien se permite un lujo menos vistoso pero con el mismo estatus de calidad. Para este tipo de consumidor, la crisis es el momento de demostrar habilidades de mando y decisión.
El espíritu libre
Se encuentra en búsqueda de todo aquello que ayude a evitar la recesión. Solo está dispuesto a adaptarse en cuestiones poco dolorosas y no está dispuesto a renunciar a nada. En realidad, no quiere saber nada de lo que está pasando. Simplemente espera a que todo pase.
El rebelde
Se niega a situarse en una posición de víctima y opina que es ahora cuando ha llegado el momento de comprar y hay que aprovecharlo, al igual que hay que aprovechar las pérdidas de los demás.